jueves, 25 de marzo de 2021

El origen del ser humano

 En la actualidad sólo existe una especie humana: el Homo Sapiens Sapiens (nombre científico para referirnos a nosotros), pero el ser humano actual es el producto de una lenta evolución y en otras épocas del pasado han existido otras especies humanas. Todas las especies humanas que han existido o existen comienzan con la palabra Homo, que significa en latín “ser humano”.

El ser humano es de la familia de los primates. Eso no significa exactamente que descendamos del “mono”, sino que tenemos los mismos antepasados que el chimpancé o el gorila. (Para entendernos, el ser humano, el chimpancé y el gorila somos “primos” y por lo tanto tenemos los mismos “abuelos”).

En esta imagen podemos observar el árbol genealógico de los primates y cómo descendemos de los mismos antepasados que chimpancés y gorilas y como estamos conectados con el resto de primates.

El proceso de hominización

El proceso de hominización consiste en todos los cambios que fueron experimentando nuestros antepasados para parecerse cada vez menos a los animales hasta convertirse en seres humanos. Estos cambios fueron muy lentos y se produjeron durante millones de años. Los principales cambios del proceso de hominización son los siguientes:

A.   El bipedismo

Bipedismo significa “caminar con dos piernas”, algo que nos diferencia del resto de los primates que caminan a “cuatro patas”. Hace millones de años algunos primates que vivían en la sabana africana comenzaron a caminar ocasionalmente sobre las patas traseras para poder ponerse erguidos y vigilar por encima de la hierba y los matorrales a los depredadores que venían a cazarlos. Poco a poco, durante el transcurso de millones de años, fueron abandonando la forma de caminar cuadrúpeda y adaptaron el bipedismo.

 B.   Mano distinta del pie

Gracias a que nuestros antepasados comenzaron a caminar sobre las patas traseras, tuvieron una nueva ventaja: las manos quedaron libres para agarrar objetos. De esta forma, muy lentamente, la mano comenzó a diferenciarse del pie (fijaos que en cualquier animal no hay diferencia entre las de las patas traseras y las delanteras). La principal diferencia está en el pulgar. En el pie todos los dedos se cierran en la misma dirección, pero en la mano el pulgar se cierra de forma opuesta al resto y gracias a eso podemos manejar objetos.

C.   El desarrollo del cerebro

Coger, usar, manejar, manipular y transformar objetos (ramas, palos, piedras, etc.) ayudó a que nuestros antepasados desarrollaran la inteligencia y el cerebro se fue haciendo cada vez más grande. El ser humano es la especie que tiene el cerebro más grande en comparación con el resto del cuerpo.

D.   El aparato fonador

A medida que se fue desarrollando el cerebro, el ser humano también desarrolló un aparato fonador, es decir, tenemos unas cuerdas vocales que nos permiten articular sonidos mucho más complejos que los de otras especies animales (vocales y consonantes) y gracias a ellos podemos comunicarnos mejor entre nosotros y desarrollar distintos lenguajes. Gracias al lenguaje el ser humano puede transmitir sus conocimientos al resto de su especie de forma mucho más fácil que el resto de los animales y hemos desarrollado una cultura (conjunto de conocimientos que pueden enseñarse y aprenderse) muy compleja.

Este dibujo ilustra algunos de los cambios físicos producidos a lo largo de los millones de años que dura el proceso de hominización.


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